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Cuando desfallece la motivación por Vicki MunsQue levante la mano quién no haya pasado por situaciones confusas en las que uno no encuentra el impulso, no encuentra esa chispa que hace recuperar la ilusión y estar motivados para volver a plantear metas que nos enganchen o simplemente para enfrentar la realidad del día a día.

Ante estas situaciones tenemos tres opciones. Una, retirarse. Tirar la toalla. Dos, esperar que surja una idea,  la manera de cómo afrontar esa situación o esperar la solución por arte de magia. Tres, responder con las mejores armas y recursos y aprovechar ese “bofetón” para crecer como personas.

En función de los datos que disponemos, creencias, valores, experiencias y hábitos actuamos de una forma u otra. Hay una presuposición en PNL (Programación Neuro-lingüística), “toda conducta tiene una intención positiva” que expone que cada uno es libre de escoger la opción que quiera, cada uno sabe que es lo mejor para uno mismo y que tras esa decisión se esconde una intención positiva en cada conducta o comportamiento.

Al grano. Si te decantas por la primera u segunda opción y además sientes incomodidad con esa decisión, quizá te interese saber qué es lo que hay de diferente en esa persona que escoge la tercera opción, esa que transforma las circunstancias externas en decisiones para transformar su realidad.

La diferencia a menudo está en la actitud y en la capacidad de auto-motivarse. Sencillo… ¿no? ¡Cambia tu actitud y motívate! esta frase podría aparecer en un libro de autoayuda. Y la próxima pregunta

¿Cómo lo hago para recuperar la ilusión y auto-motivarme?

 

Una pregunta y un ejercicio pueden ayudarte a encontrar la respuesta.

1. Primeramente empieza por preguntarte: ¿Para qué quiero recuperar la ilusión en…? No te confundas y respondas a un porqué. Cuando respondemos a un para qué nos orientamos al futuro, estamos respondiendo el beneficio que nos proporciona, en este caso recuperar la ilusión en…

2. Lleva a tu mente una imagen de aquello en lo que quieras recuperar la ilusión.Tómatelo con calma. ¿La tienes?

3. Ahora recuerda algo para lo que siempre te sientas motivado/a.Trae esa imagen a tu mente y presta atención a los detalles ¿qué es lo que ves? ¿qué escuchas? ¿qué te estás diciendo? ¿qué sientes? ¿cuál es tu postura corporal con ese recuerdo? ¿qué expresiones tienes en la cara?

4. Ahora se trata de que todo lo que has descubierto y has tomado atención en esta segunda imagen lo apliques a la primera imagen, sin cambiar el contenido. La luz, el tamaño, la perspectiva, los sonidos (si los hay), aplica lo que te dices a ti mismo cuando estás motivado/a, las sensaciones, la postura, la fisiología, etc.

¿Ha cambiado algo?

*Aclarar que, para lograr la máxima efectividad en estas técnicas (PNL) y en la metodología del coaching, es importante la ayuda de un profesional.

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