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Los primeros hombres en la tierra no tenían ni idea de lo que era la pereza, ellos vivían el momento presente, no necesitaban postergar las cosas. Para sobrevivir utilizaban la energía al instante, no había más, si tenían hambre salían a cazar.

La diferencia con nuestra realidad es abismal, ¡Que levante la mano quién no haya tenido pereza alguna vez! Según Kalman Glantz, psicólogo terapéutico, parte de culpa la tiene el futuro “La vagancia se hizo posible cuando se comenzó a planear para el futuro”.

Insatisfacción personal, apatía, aburrimiento, dejadez, baja autoestima, estas son algunas de las consecuencias “perezosas”.

Según los expertos, la pereza es un hábito adquirido, poco tienen que ver nuestros genes y personalidad con ella, sí que influye nuestro entorno, el tipo de educación recibida, las diferencias existen entre una educación basada en la disciplina o en la sobreprotección.

También influye la cuestión cultural, parece ser que al contrario de los orientales, los occidentales en general evitamos el esfuerzo (en algunos solo oír la palabra ya produce repelús), influye también el tener proyectos solo a largo plazo o proyectos en los que hay más un enfoque hacia el resultado y no se disfruta del proceso.

En este post, publicado en el Blog Thiomucase , cuento algunas estrategias para decir bye bye a la pereza.

 

Di adiós a la pereza en cinco pasos | Blog Thiomucase

Por Vicki Muns, Coach Thiocamp


Llueve… hoy no salgo a correr, me da pereza… ¿Quién no ha experimentado alguna vez en mayor o menor grado la pereza?  La pereza es un obstáculo, una excusa que nos impide pasar a la acción en aquello que nos hemos propuesto o queremos conseguir.

 

Di adiós a la pereza en cinco pasos por Vicki MunsLa pereza (o procrastinación) simplemente es no hacer nada y postergar aquello que “deberías hacer”. Es el resultado de hacerle caso a tu estado de ánimo para tomar una decisión.

La pereza también tiene su lado positivo, protegernos de aquello que tenemos miedo, de aquello que desconocemos cómo lograrlo o solucionarlo, de aquello que nos puede estresar, pero cuando elegimos la pereza elegimos también sentirnos culpables por haber perdido nuestro preciado tiempo.

Para vencer la pereza es necesario disponer de estrategias que te van a permitir resolver un problema o hacer algo para resolverlo. Pongamos un ejemplo, salir a correr.

 

• ¿Es importante para ti? No me cansaré de repetirlo, si no crees que es importante para ti, para conseguir tu objetivo la pereza ganará. Descubre y define para qué es importante salir a correr. Pon en marcha tu motivación: cuál es la intención, qué beneficios te comporta, qué es lo que vas a conseguir y si no es suficiente piensa qué pasará si no sales a correr, piensa también en los perjuicios.

 

• ¿Tienes una agenda? Cómo es algo importante para ti es necesario tenerlo presente y es importante escribirlo. Planifica tu semana y tu mes, anota los días y los horarios que vas a salir a correr. Y no te olvides de anotar también tus avances. Una agenda será tu mejor aliada.

 

•Adelántate a la excusa y prepara tu estrategia. Haz una lista de excusas que puedan aparecer y al lado anota qué solución y acción vas a aplicar cuando aparezca la excusa.

 

Excusa: “Estoy tan bien en el sofá, me da pereza levantarme e ir a correr”

Acción/solución: “Los días que salga a correr, antes de salir, no me sentaré el sofá”.

 

•¿Cómo te vas a sentir cuando hayas terminado? Cuélgate notas adhesivas o haz un collage con aquellas imágenes que te ayuden a imaginar como te vas a sentir cuando hayas salido a correr. Colócalas en un sitio bien visible para que veas y recuerdes los beneficios. Visualiza tu resultado positivo.

 

•Comparte tu objetivo, tu hábito, tu compromiso con las personas que te rodean. Busca a alguien con quien compartir tu compromiso y salid a correr juntos.

 

Recuerda que si la falta de energía es la causante de tu pereza, ponerte en movimiento, aunque no lo parezca será posiblemente la opción más acertada.

 

¿Cuál es tu método infalible para vencer la pereza?

 

Imagen: Matthew Wiebe

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