Seleccionar página
Practicar la humildad | vickimuns.com

 

Humildad es la ausencia de soberbia, de pensar que lo que yo veo es la única realidad que existe, de creer que lo que yo puedo observar o medir es lo único que cuenta.

 

Humildad es lo que me da capacidad de escuchar para entender la manera en la que otros valoran las cosas.

 

Humildad es lo que nos permite encontrar un maestro en la persona más sencilla y el mejor regalo envuelto en un simple papel de periódico.

Humildad es lo opuesto a esa búsqueda compulsiva por destacar, por competir, por demostrar que se es el más brillante, el más válido, el mejor.

De la humildad surge la capacidad de admitir un error, de pedir ayuda y de solicitar perdón. Humildad es lo que no lleva al reconocimiento de todo lo que se ignora y de todo lo que queda por descubrir. La humildad evita que defendamos con rigidez y agresividad una idea y nos ayuda a abrirnos a explorar nuevas formas de ver la realidad.

 

La humildad también evita que nos enfoquemos sólo en nosotros, para así enfocarnos también en los otros.
La humildad nos lleva a mantener ese mismo espíritu de curiosidad y fascinación que tiene un niño.

 

La humildad nos invita a doblar la cabeza y a caer de rodillas ante aquello que en su grandeza claramente nos supera.

 

La humildad nos inspira a pedir consejo y guía al propio maestro interior.

 

La humildad es la capacidad de aceptar lo que la vida nos manda y de confiar en que eso que nos manda es para nuestro crecimiento y aprendizaje, aunque no seamos capaces de entenderlo.

 

Por eso quién es en su corazón humilde fluye con la vida y se deja mecer y guiar por ella.”

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies