Seleccionar página
Dirige algo en tu vida y te sentirás feliz

Dirige algo en tu vida y te sentirás feliz

*Este post fue publicado primero en el blog Thiomucase en el que colaboro como coach personal ayudando a las usuarias a marcarse y a conseguir sus objetivos.

Dirige algo en tu vida y te sentirás feliz

Por Vicki Muns, Coach Thiocamp. Desarrollo personal y profesional | Máster en Coaching Estructural. Trainer en PNL

dirigir_coach-compressed“Cuando uno tiene la sensación de que no controla nada en su vida es imposible que sea feliz”. Eduard Punset.

Aunque personalmente prefiero utilizar la palabra “dirigir” antes que “controlar”, la frase queda bastante clara: si diriges algo en tu vida te sentirás feliz.

Cada vez más, vemos en nuestra sociedad personas que se llenan de compromisos y se proponen muchísimos objetivos a cumplir como: querer ascender en el trabajo, querer tener una segunda vivienda, querer que los hijos aprendan idiomas y además que realicen un curso y prácticas en el extranjero, querer compaginar una carrera universitaria con un trabajo y más y, eso es demasiado.

Una persona va a poder cumplir con uno de estos compromisos u objetivos; pero va a ser muy difícil incluir todos ellos a la vez. Es entonces, cuando se controla tanto, que la vida se descontrola.

Pero, para ser feliz necesitas esa sensación de dirigir algo en tu vida… ¿Te parece absurdo comprender por qué a una persona le entusiasma salir a correr cada día un poco más rápido? o ¿por qué hay personas que se pasan la mayor parte del tiempo mirando a través de un microscopio observando virus y microbios o haciendo fórmulas matemáticas? Sencillamente, hacen lo que les gusta y obtienen un beneficio a cambio, esta es su forma de dirigir su vida.

Ya sea por un deporte, por un hobbie o por una profesión, esfuérzate y déjate embriagar por ella. Pon atención a tus planes y objetivos y entra en lo que Mihály Csíkszentmihályi —profesor de psicología — denomina el “estado de flujo“, ese estado de motivación y atención en el que todo brota y fluye, en el que pierdes la noción del tiempo, en el que disfrutas del momento, en el que sientes que vale la pena seguir tus planes y objetivos marcados.

Y recuerda ¡nunca es tarde! ;)

Imagen: Blog Thiomucase

Descubre tu talento

Descubre tu talento

Descubre tu talento. CoachingCon talento, ¿Uno nace o se hace?
Pues depende, el talento puede heredarse o puede adquirirse con el aprendizaje. Al contrario del talento heredado el talento adquirido necesita de esfuerzo y constancia.
Me he encontrado con personas que les cuesta creer que el talento pueda adquirirse. Quizá sea por el esfuerzo, la constancia y la práctica que lleva consigo desarrollar ese talento que, aparecen las mil y una excusas para no llevarlo a cabo. O peor aún, se puede invertir más tiempo y energía en “debilidades”, desarrollando materias en las que una se siente “floja” que invertir tiempo y energía en potenciar el talento, en potenciar aquellas fortalezas que darán más y mejores frutos y resultados.

 

En este post, publicado en el blog Thiomucase, encontrarás algunas preguntas para encontrar tu talento

 

¿Cuál es tu talento?

Por Vicki Muns, Coach Thiocamp

 

¿Eres consciente de tus cualidades? ¿En qué eres especial? ¿Cuál es tu talento?

Talento es igual a práctica más energía, más pasión, más compromiso, más motivación, más la aceptación de errores… talento es aquello que sabes hacer y lo haces bien. Talento puede ser aquello que te gustaría aprender.

 

Puede que no sepas aún cuál es tu talento, quizá lo tengas muy escondido o probablemente no te atrevas a reconocer tus cualidades. Lo que sí es importante saber es que tú, yo y todos los demás tenemos algo que ofrecer, algo útil y valioso. Cada persona tiene su talento, algo que hace diferente, ya sea un talento innato o un talento aprendido, el resultante de practicar y practicar.

El talento es un hábito y cómo tal necesita cultivarse, necesita práctica y un ambiente propicio para que aflore.

 

¿Cuál es tu talento? | vickimuns.comSi aún no has descubierto tu talento, unas ideas para descubrirlo. Utiliza las preguntas para encontrar tus respuestas.

– ¿Qué es aquello que no me cuesta nada ponerme a hacer? ¿Qué es aquello que cuando me pongo a realizarlo el tiempo pasa volando? o  ¿Cuál es mi gran hobby?

– Si no tuviera miedo o vergüenza, ¿en qué destacaría? ¿Cuál sería la mejor versión de mí?

– ¿Qué es lo que me gustaría aprender? ¿Qué es lo que me gustaría hacer muy “bien”?

– ¿Qué es lo que admiro de los demás?

– ¿En qué y cómo puede contribuir mi talento a la sociedad?

 

Anota los acontecimientos importantes en tu vida, aquellos en los que has sido protagonista, aquellos que te sientas orgulloso/a, aquellos que te hayan marcado (no sirven dramas ni fracasos), anota una fecha y una palabra, no es necesario más. Busca un punto en común. El punto común como el esfuerzo realizado, la perspicacia, la estrategia, etc. Ese punto que identifiques será una constante en tu manera de funcionar.

 

Conócete, descubre aquello que quieres, descubre aquello para lo que sirves, ten confianza en ti y desarrolla tu autoestima, te mereces conseguir lo que quieres.

¿Sabes cuál es tu talento?
No dudes en comentar y compartir este post!

 

Imagen de Mari Pi en unsplash.com
¿Es el coaching para todos?

¿Es el coaching para todos?

coaching para todos - vickimuns.com

 

Leo y oigo hablar del coaching como “algo” que está de moda así como los diferentes tipos de coaching y coachs que se pueden encontrar en el mercado, coaching nutricional, de atracción, cuántico, de sombra, transformacional, espiritual, coaching religioso, “clases de couching” y también coaches de cocina, de belleza, de música o naturales como una farmacéutica que aconsejaba sobre cuál era la mejor crema natural para tu piel y hablaba de la importancia de realizar ejercicio regular y se autodenominaba coach… 

Entonces 

¿Todos somos coaches? ¿El coaching es para todos?

Con todo este mapa no es de extrañar que algunas personas acudan con la idea de tener un coach para que les de consejos, para que les diga qué es lo que tienen que hacer.

Los coaches no disponemos de una varita mágica que solucione problemas, no aconsejamos, ni tampoco motivamos. Si lo que buscas es una solución rápida, un “ibuprofeno” que sólo te calme o conseguir tus sueños en un par de sesiones, entonces el coaching no será tu mejor opción.

Un coach te acompaña para que encuentres tus propias respuestas y soluciones a tus dilemas y dificultades, asienta tus puntos fuertes, te acompaña a que encuentres el mejor camino para llegar a dónde quieres llegar manteniendo tus pies en el suelo, siendo realista, facilitando que pongas en marcha tu motor, tu motivación, definiendo objetivos y metas y trazando un plan de acción.

“El coach apoya de una forma respetuosa a las personas a conseguir lo mejor de su vida y de ellos mismos. Contribuye a que cada individuo llegue a ser lo mejor que puede ser”. Joseph O’Connor

Un proceso de coaching parte de tu presente, desde tu momento actual, lo que piensas, lo que sientes, lo que crees, lo que haces, lo que dices, y se dirige hacia el futuro, hacia dónde te gustaría estar a través de la pregunta permitiendo la reflexión, descubriendo recursos y necesidades, utilizando cada respuesta y cada recurso y generando de nuevos.

¿Es para ti el coaching?

Si apuestas por emprender un proceso de coaching vas a apostar por auto-descubrirte, por aprender, por el cambio, por la transformación, vas a darte la oportunidad de mejorar.

Para que ese proceso de coaching sea provechoso y dé resultados es necesario que el coachee (la persona que demanda un proceso de coaching) cumpla una serie de requisitos:

  1. Uno de los más importantes es querer emprender un proceso de coaching. Si la persona se siente obligada probablemente el proceso de coaching será una pérdida de tiempo y dinero. Si no quieres, no hay coaching.
  2. Compromiso. Comprometerse con el proceso y los objetivos. Un proceso de coaching es inviable si no te involucras, si no te “mojas” en aquello que quieres conseguir, mejorar, cambiar o transformar.
  3. Desafío. Querer desafiar las limitaciones, afrontar las dificultades. Observar, examinar y desafiar esos comportamientos, acciones y creencias que actúan de barrera y te impiden actuar.
  4. Abrir la mente. Estar abierto, tu realidad no tiene porqué ser la realidad de los otros. Estar dispuesto a desaprender para aprender, estar dispuesto a descubrirse, a conocerse, a mirar con otros ojos.

¿Estás preparado/a para salir de tu zona cómoda y emprender tu proceso de coaching?

Imagen: www.freepik.es

 

En busca de la flexibilidad

En busca de la flexibilidad

En busca de la flexibilidadMiedo a cambiar, a cometer errores, a tomar decisiones, tener ansiedad, frustrarse, preocuparse irracionalmente, tener la razón si o si, demostrar rabia, no tolerar una crítica, demostrar arrogancia o intransigencia…

Entender que no hay verdades absolutas, que no lo sabemos todo, buscar los puntos medios, ponerse en los zapatos del otro, fijarse en las excepciones cuando hay reglas, preguntarse si uno tiene razón, recuperar la humildad, autocriticarse…

La flexibilidad existe porque existe la rigidez.

¿Qué tal vamos de flexibilidad?

 

El otro día recordaba estas palabras de Walter Riso, psicólogo sobre la importancia de la flexibilidad en las diferentes áreas de nuestra vida, en nuestro día a día, tanto física, mental y espiritualmente.

 

Una mente flexible es como la arcilla que puede transformarse, crecer, modificarse, dudar de ella misma. Seguro que has oído alguna vez que el bambú representa la flexibilidad, elegante, fuerte aunque vacío por dentro, no ofrece resistencia al viento sino que se inclina sin llegar a romperse.

 

La flexibilidad define un estilo de vida y nos permite a los seres humanos adaptarnos al entorno. Es esa capacidad para dudar y revisar nuestros pensamientos y creencias, sin llegar a traumatizarnos, cuando la lógica hace evidente que podemos estar equivocadas. Si no desarrollamos esta capacidad nuestra mente se vuelve rígida, intransigente y, cómo no, deja huella en nuestro cuerpo.

 

¿Alguna vez te has emperrado en algo cuando todos los demás decían lo contrario? Y con tus objetivos, ¿Eres flexible?

 

Lo que es importante saber es que podemos adaptarnos y transformar nuestra mente en una mente flexible. Para ello, aquí van unos tips para pasar a la acción:

 

  1. Adopta una actitud inconformista. Eso sí, con causa y con medida. ¿Hasta dónde obedeces las reglas externas? Critica las normas. Fíjate en la excepción que confirma la regla. Cuestiónate si tienes razón o no, evita la intransigencia, pregúntate por tus creencias y pensamientos.
  2. Practica la humildad. Olvidarse de que lo sabemos todo, ser conscientes de nuestros fallos y de nuestras insuficiencias nos hace ser humildes.
  3. Conviértete en una mujer curiosa, explora… Conviértete en aventurera. Escucha música o ve a ver una película diferente, prueba comida diferente que nunca se te habría ocurrido comer ya sea por gusto o costumbre, ordena de otra forma tu mesa de trabajo, mueve muebles…
  4. Cultiva el sentido del humor. Reírnos de nosotras mismas nos libera y nos distancia de nuestro ego. Imagina, ríete y practica la imparcialidad.
  5. Haz lo posible por ponerte en el punto de vista del otro: busca los puntos medios entre opiniones, entiende que no hay verdades absolutas, cambia de perspectiva, ponte en el lugar del otro.

 

Cuando practicamos la flexibilidad obtenemos paz y nos hacemos más resistentes, como el bambú.

¿Practicas la flexibilidad?

 

*Este artículo se publicó primeramente en el blog de Thiomucase en el que colaboro mensualmente

Imagen: flickr

Cambios ¿Cómo afrontarlos?

Cambios ¿Cómo afrontarlos?

Cambia de perspectiva. 12 tips para afrontar cambios

Todo está contínuamente cambiando. Hacer un cambio no es nada fácil. Para hacer un cambio es necesario un esfuerzo, sea para cambiar hábitos, actitudes y/o pensamientos poco beneficiosos o simplemente para cambiar de casa.

Un cambio aún siendo beneficioso implica perder algo y una pérdida puede vivirse dolorosamente. También necesitamos tiempo, compromiso, saber qué queremos conseguir con el cambio, cambiar supone afrontar trabas y frenos y dejar de tener miedo a lo que va a pasar, a lo desconocido.

Y cómo dice Estanislao Bachrach, “se puede cambiar a cualquier edad”… puntualizando, si se quiere.

En el siguiente post (artículo publicado como colaboradora en el blog Thiomucase) van unos tips para cambiar nuestra perspectiva y afrontar cambios de una manera más eficaz.

Cambia tu perspectiva: 12 tips para afrontar los cambios | Blog Thiomucase

Cambios, cambios y más cambios, los cambios forman parte de nuestra naturaleza, la vida es un cambio constante e inevitable.

Cambia de perspectiva. blog thiomucaseTodo cambio implica un desequilibrio, un cambio implica salir de nuestra zona cómoda, aquella en la que nos hemos acostumbrado y es fácil para nosotros.

¿Te suenan estas frases? “Virgencita virgencita, que me quede como estoy” o “Cada uno es como es, y no se puede cambiar”. Estas frases aparecen cuando vemos los cambios como algo negativo, algo que nos va a complicar la vida. El miedo a lo desconocido y a la incertidumbre, al no saber qué pasará, pesa más y el conjunto impide que hagamos cambios en nuestras vidas.

Aunque a veces no nos lo parezca, los cambios, son necesarios en nuestra vida para crecer como personas. Sin ellos no avanzaríamos. Creemos que no tenemos las suficientes herramientas para afrontarlos, pero no es cierto, si las tenemos, quizá algo escondidas sí, pero las tenemos.

¿Has oído hablar de la resiliencia? La resiliencia es esa capacidad que podemos desarrollar, actitudes y formas de pensar, para seguir avanzando hacia el futuro, a pesar de haber vivido hechos y condiciones de vida difíciles. Creer que la vida tiene sentido, querer mejorar y mejorarla y aceptar la realidad que se está viviendo,  son tres fuertes pilares en momentos de cambio y crisis.

Cambia tu perspectiva

1. Trata el cambio como algo positivo en vez de amenazante.

2. A no ser que tengas una bola de cristal, aprende a convivir con la incertidumbre y no te preocupes por lo que no puedes controlar ni esté en tus manos.

3. Céntrate en el presente, en lo que puedas hacer ahora. No viajes al pasado, ni tampoco al futuro rápidamente.

4. Sé flexible. Ante una dificultad o problema valora y aprecia las diferentes posibilidades para solucionarlo.

5. Descubre tus valores. Sé coherente, tus acciones deben ir acompañadas de tus valores.

6. Aprende a mantener alta tu autoestima y tu confianza.  Toma nota de los errores pero también de los aciertos.

7. Desarrolla la asertividad, toma tus propias decisiones.

8. Identifica y gestiona tus emociones. Tener miedo a cambiar es algo natural en nosotros, pero ello no significa que el miedo pueda paralizarte.

9. Modifica tu actitud y tu comportamiento y actúa de manera diferente.

10. Rodéate de gente que te quiera y te ayude. Es inteligente pedir apoyo. Habla con alguien que confíes o acude a un psicólogo o coach.

11. Créate nuevos hábitos que te ayuden a adaptarte al cambio.

12. Medita, relájate, cuida al menos por un tiempo tu mente y tu cuerpo.

“Las personas cambian cuando se dan cuenta del potencial que tienen para cambiar las cosas”. Paulo Coelho.

Gracias por compartir

Algunas diferencias entre terapia y coaching

Algunas diferencias entre terapia y coaching

Algunas diferencias entre terapia y coaching · vickimuns.comTerapia, coaching… ¿El coaching es terapia? A menudo me encuentro con personas que piensan que coaching y terapia es lo mismo o que el coaching es un método para hacer terapia.

Con este post, mi idea es dar a conocer las diferencias entre terapia y personal, profesional que bajo mi punto de vista existen. Me gustaría aclarar que si existen terapeutas y terapias como la terapia humanista o la terapia Gestáltica entre otras que comparten algunas de estas diferencias.

Si bien es cierto que el coaching como método y con las distintas herramientas de las que se nutre (PNL, inteligencia emocional, análisis transaccional o psicología positiva entre otras) puede producir efectos terapéuticos no se considera terapia. El coaching es un excelente método de desarrollo personal y profesional así como organizacional.

  • En primer lugar destacaría que la terapia es una ayuda profesional para superar problemas, desequilibrios emocionales o de comportamiento. El coaching por su parte no trabaja con patologías, trabaja con personas sanas y saludables que no necesitan un proceso terapéutico.
  • La terapia proviene de la medicina, psicología y psiquiatría y mantiene como objetivo el sanar o curar y es practicada por profesionales de la salud. El coaching no es proceso psicoterapéutico. El objetivo del coaching es facilitar que la persona alcance sus retos y metas tanto personales como profesionales.
  • A menudo la terapia trabaja con resistencias, situaciones y sucesos del pasado y del presente. El coaching se centra en el presente, en el aquí y ahora y mira hacia el futuro.
  • La terapia pregunta el porqué de las cosas, buscando la raíz de los problemas y su solución, el coaching pregunta el para qué, la finalidad y el beneficio de alcanzar el objetivo o la meta para la persona
  • La terapia se necesita. En ciertos momentos de la vida la persona puede necesitar un proceso terapéutico. El coaching no se necesita, se quiere emprender, la persona se compromete.
  • La terapia a menudo empieza por las partes más dolorosas y limitadoras. El coaching se centra en el potencial de la persona.
  • La terapia suele ser más introspectiva y reflexiva. El coaching invita a la acción, a la responsabilidad y la toma de conciencia.
  • En terapia, el responsable del proceso y de los resultados del mismo es el terapeuta. En coaching, el protagonista y responsable de los resultados es el cliente. El coach es responsable del proceso.
  • El terapeuta diagnostica, medica y ayuda. El coach acompaña.
  • En terapia se habla de pacientes, en  coaching hablamos de clientes o coachees.

En resumen, he realizado una infografía con las ocho diferencias clave para mí. Si crees que puede ayudar a dar a conocer un poco más el coaching personal difúndela en tus redes. Gracias!

8 diferencias clave entre terapia y coaching personal. Infografía

*Algunas de estas diferencias se encuentran en ASESCO, Asociación Española de Coaching.