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¿Sintonizamos? Ideas para crear sintonía y una comunicación fluida

¿Sintonizamos? Ideas para crear sintonía y una comunicación fluida

¿Sintonizas? Ideas para mejorar tu comunicación y crear sintonía

No podemos no comunicar, siempre estamos comunicando.

Al igual que la respiración, la comunicación es la base de nuestra existencia. En eso estamos de acuerdo la mayoría, ahora, ¿cómo nos comunicamos?

Cuando nuestro lenguaje no verbal (la mirada, los gestos, el tono de voz, la postura) y nuestro lenguaje verbal van de la mano, pensar, decir y actuar en una misma dirección podemos decir que somos coherentes en nuestra comunicación y que en un tanto por ciento muy alto nuestro mensaje se entenderá.

Para ello primero es necesario observar cómo es tu comunicación, saber qué, cómo y para qué quieres comunicar. De esta manera, poniendo en práctica y observando podemos modificar nuestra comunicación para transmitir aquello que realmente queremos transmitir.

Cuando existe esta coherencia entre el lenguaje verbal y corporal entre dos o más personas, la comunicación fluye y es entonces cuando hablamos de conexión, de sintonía como la adaptación y el entendimiento entre dos o más personas.

¿Cómo podemos crear esa “sintonía”? ¿Cómo conectamos?

Una comunicación fluida, algo que con amigos es más fácil de conseguir de manera inconsciente debido a nuestras afinidades puede convertirse en “complicado” cuando desconoces a quién tienes delante y desconoces sus intereses.

En PNL (Programación Neuro Lingüística) existe una técnica, llamada rapport que tiene por finalidad crear un ambiente en la comunicación en el que sea posible sintonizar con quién tenemos delante, transmitiendo aquello que realmente queremos transmitir con entendimiento y respeto.

Del rapport asoman las siguientes ideas para “sintonizar”. Puede parecer complicado empezar a experimentar con todas las opciones que se detallan más abajo. Aconsejo escoger una opción a entrenar y empezar a practicar con quien tengas al lado. Poco a poco ve aumentando e integrando más opciones.

¿Sintonizamos?

Sintonizamos - vickimuns - coaching» Entra en “modo receptivo”, escuchando activamente y respetando el modo de pensar y la opinión de la otra persona, interesándonos por ella y haciéndole saber que la entendemos. Evita los prejuicios y los juicios.

» Adapta su misma postura, iguala sus movimientos corporales, sus gestos, su manera de sentarse, sus guiños… sin pasarte, hazlo sutilmente. Cuando realices esta practica, ve cambiando tu postura, modifícala y observa si la persona con la que mantienes la conversación imita tu postura (esta es una evidencia del rapport)

» Observa su respiraciónLa respiración nos “dice” muchas cosas, la frecuencia, el modo, lenta o rápidamente, profunda o superficial… Después acompásala.

» Iguala su tono de voz, procura hablar a la misma velocidad y al mismo ritmo. Evita la palabra “pero” después de una frase positiva como “Me parece buena esta idea pero se podría mejorar”  puedes cambiarla por “y” “Me parece buena esta idea y se podría mejorar” ¿a qué te suena diferente? Utiliza las mismas palabras que utiliza la persona para responder o preguntar, como  “Ayer lo pasé fatal” preguntando, “Qué es lo que te hizo pasarlo fatal?”

» Identifica y acompasa con su patrón comunicativo, ¿Visual, auditivo o cinestésico? Aunque todos utilizamos cada uno de estos patrones, visual, auditivo o cinestésico (sensaciones), predomina en nosotros un sistema más que otro. Imprescindibles, los utilizamos para percibir el mundo, para pensar, para recordar, para aprender y así es como luego lo comunicamos. Un ejemplo práctico: Elena, Juan y Miguel tienen el mismo coche. A Elena le importa el confort del coche, a Juan la estética y a Miguel le gusta escuchar el suave sonido del motor.

Para tener una idea de cada patrón, una persona en la que predomine lo visual se fijará más en los detalles y generalmente prestará más atención a su imagen, pudiendo hablar rápido y en su lenguaje encontraremos podemos encontrar frases como “está bien visto”, “me alegra la vista”, “me imagino su cara”. Una persona más auditiva adoptará una actitud más tranquila que un visual, posiblemente les gustará la música y la lectura, también cuidará más sus palabras y en su lenguaje vamos a encontrar frases como “esto me suena”, “me resuena”, “oídos sordos”.  Finalmente una persona cinestésica tendrá un aire más relajado, la comodidad podría ser una de sus prioridades, hablará sin prisas y tenderá a decir frases como  “me lo tomo a pecho”, “me enfrío”, “no toca con los pies en el suelo”, “esto me huele mal” (olfativo).

¿Te atreves a descubrir el patrón comunicativo de tu pareja, de un amigo, de tus hijos o tu jefe?

Y hasta aquí algunas ideas para crear sintonía y hacer tu comunicación más efectiva y afectiva. Si quieres seguir “sintonizando” y necesitas una mano no dudes en contactar conmigo.

“Para poder comunicarnos con alguien, el primer logro es llegar a ser sinceros con los propios sentimientos. A esta capacidad de ser sincero emocionalmente la llamo congruencia”. Virginia Satir

¡ilusa!

¡ilusa!

El mapa no es el territorio 

¿Cuántas veces lo he repetido y me lo he repetido?

Hace unos días presencié una actitud y una forma de expresar que me hizo revolver la tripa. Una forma de comportamiento y actitud que John Whitmore  llama el “ordeno y mando”, la conducta que se sitúa en el extremo opuesto al Coaching

Observando la situación, me quedé por unos momentos aturdida mientras me llegaban preguntas ¿Cómo puede ser que aún haya personas que utilicen ese modelo para comunicarse? ¿No hemos aprendido “todos” que esa forma de comunicar no lleva a buen puerto? ¿No hemos aprendido que esa forma de comunicar disminuye el desarrollo del otro? ¿No hemos aprendido que esa forma nos aleja del otro? ilusa.

El “ordeno y mando” provoca enfado, asusta y desanima, como resultado, las personas se callan (¿Para qué? Tampoco me van a escuchar…), se muestran sumisas y a las espaldas del otro se comportan de manera diferente, aparece el resentimiento y como no el rendimiento disminuye. Y eso que, en realidad parece estar bajo control, no lo está.

 

Mi amígdala se puso en marcha y dejé que entrara la rabia, hasta que volvió a mí la frase mágica ¡Tu mapa no es el territorio!

Me alejé de la situación, reposé, ¿Para qué utiliza ese tipo de comunicación? ¿Qué es lo que quiere conseguir? Cada uno tiene sus razones y no está en mi labor escudriñar en la mente del otro.

 

Como personas únicas y singulares, cada uno de nosotros tenemos nuestro propio mapa conformado por las experiencias y creencias que hemos vivido. Podemos compartir “calles” de nuestro mapa con el otro sin olvidar que no está ni mejor ni peor asfaltada, que no es ni mejor ni peor que la calle del otro.

El “ordeno y mando” aún sigue estando a la orden del día y es mi responsabilidad aceptarlo y poner mi granito de arena para que podamos tomar consciencia de los beneficios que nos aporta mantener unas relaciones sanas, pacíficas y de aceptación hacia el otro.

Una experiencia, para abrir los ojos, tomar consciencia, re-aprender, aceptar y dar gracias.

Cuando desfallece la motivación

Cuando desfallece la motivación

Cuando desfallece la motivación por Vicki MunsQue levante la mano quién no haya pasado por situaciones confusas en las que uno no encuentra el impulso, no encuentra esa chispa que hace recuperar la ilusión y estar motivados para volver a plantear metas que nos enganchen o simplemente para enfrentar la realidad del día a día.

Ante estas situaciones tenemos tres opciones. Una, retirarse. Tirar la toalla. Dos, esperar que surja una idea,  la manera de cómo afrontar esa situación o esperar la solución por arte de magia. Tres, responder con las mejores armas y recursos y aprovechar ese “bofetón” para crecer como personas.

En función de los datos que disponemos, creencias, valores, experiencias y hábitos actuamos de una forma u otra. Hay una presuposición en PNL (Programación Neuro-lingüística), “toda conducta tiene una intención positiva” que expone que cada uno es libre de escoger la opción que quiera, cada uno sabe que es lo mejor para uno mismo y que tras esa decisión se esconde una intención positiva en cada conducta o comportamiento.

Al grano. Si te decantas por la primera u segunda opción y además sientes incomodidad con esa decisión, quizá te interese saber qué es lo que hay de diferente en esa persona que escoge la tercera opción, esa que transforma las circunstancias externas en decisiones para transformar su realidad.

La diferencia a menudo está en la actitud y en la capacidad de auto-motivarse. Sencillo… ¿no? ¡Cambia tu actitud y motívate! esta frase podría aparecer en un libro de autoayuda. Y la próxima pregunta

¿Cómo lo hago para recuperar la ilusión y auto-motivarme?

 

Una pregunta y un ejercicio pueden ayudarte a encontrar la respuesta.

1. Primeramente empieza por preguntarte: ¿Para qué quiero recuperar la ilusión en…? No te confundas y respondas a un porqué. Cuando respondemos a un para qué nos orientamos al futuro, estamos respondiendo el beneficio que nos proporciona, en este caso recuperar la ilusión en…

2. Lleva a tu mente una imagen de aquello en lo que quieras recuperar la ilusión.Tómatelo con calma. ¿La tienes?

3. Ahora recuerda algo para lo que siempre te sientas motivado/a.Trae esa imagen a tu mente y presta atención a los detalles ¿qué es lo que ves? ¿qué escuchas? ¿qué te estás diciendo? ¿qué sientes? ¿cuál es tu postura corporal con ese recuerdo? ¿qué expresiones tienes en la cara?

4. Ahora se trata de que todo lo que has descubierto y has tomado atención en esta segunda imagen lo apliques a la primera imagen, sin cambiar el contenido. La luz, el tamaño, la perspectiva, los sonidos (si los hay), aplica lo que te dices a ti mismo cuando estás motivado/a, las sensaciones, la postura, la fisiología, etc.

¿Ha cambiado algo?

*Aclarar que, para lograr la máxima efectividad en estas técnicas (PNL) y en la metodología del coaching, es importante la ayuda de un profesional.